El mercado ante los tres problemas económicos de una organización
El 18 de Junio de 2010 por Kervin Vergara en Mercado, estado y economíaEmparejando a los compradores y los vendedores (la oferta y la demanda) en cada uno de estos mercados, una economía de mercado resuelve simultáneamente los tres problemas del qué, el cómo y el para quién. Este es un perfil del equilibrio del mercado:
1. Qué bienes y servicios se producirán viene determinado por los votos monetarios de los consumidores, no cada 2 o 4 años en las urnas, sino todos los días cuando éstos deciden comprar. El dinero que entregan en las cajas registradoras de las empresas constituye, en última instancia, las nóminas, los ingresos y los dividendos que reciben los consumidores en calidad de trabajadores.
Las empresas actúan, a su vez, movidas por el deseo de maximizar las utilidades que son los ingresos netos, es decir, la diferencia entre las ventas totales y los costos totales.
Las empresas abandonan las áreas en las que pierden utilidades y, por la misma razón, son llevadas a producir los bienes de elevada demanda por las elevadas utilidades que pueden obtener. Algunas de las actividades más rentables actualmente son producir y comercializar medicamentos: para la depresión, para la ansiedad, para la impotencia y para todas las demás flaquezas humanas. Atraídas por las elevadas utilidades, las empresas están invirtiendo miles de millones en investigación para dar con más productos químicos nuevos y mejores.
2. Cómo se producen las cosas viene determinado por la competencia entre los diferentes productores. La mejor forma que tienen éstos de hacer frente a la competencia de precios y de maximizar sus utilidades es reducir lo más posible los costos adoptando los métodos de producción más eficientes.
A veces los cambios son graduales y consisten en poco más que en realizar pequeños ajustes en la maquinaria o en la combinación de factores para conseguir una ventaja de costos que puede ser muy importante en un mercado competitivo. Otras veces la tecnología cambia radicalmente, como ocurrió con la máquina de vapor, que desplazó a los caballos, ya que el vapor era más barato por unidad de trabajo útil, o con los aviones, que sustituyeron a los ferrocarriles porque era el modo de transporte más eficiente para recorrer largas distancias.
Ahora mismo nos encontramos en medio de una transición de ese tipo a una tecnología radicalmente diferente, en la que las computadoras están revolucionando muchas tareas en el centro de trabajo, desde las cajas de los supermercados hasta la mesa de delineante.
3. Para quién se producen las cosas —quién las consume y en qué cantidad— depende en gran parte de la oferta y de la demanda en los mercados de factores de producción. Es en ellos donde se determinan los salarios, los ingresos de la tierra, los tipos de interés y las utilidades, que se denominan precios de los factores. Una misma persona puede percibir salario en su trabajo, dividendos por sus acciones, intereses por un bono y un alquiler por una propiedad inmobiliaria. Sumando todos los ingresos generados por los factores, podemos calcular el ingreso de mercado de esa persona. La distribución del ingreso entre la población es determinada, pues, por las cantidades de servicios factores (personas-hora, acres, etc.) y por sus precios (salarios, rentas de la tierra, etc.).
Date cuenta, sin embargo, que el ingreso no es sólo la retribución que se obtiene por un arduo trabajo o por una vida frugal. Los ingresos altos también se deben a grandes herencias, a la buena suerte y a calificaciones muy valoradas en el mercado. Las personas que tienen un ingreso bajo suelen considerarse perezosas, pero lo cierto es que los ingresos bajos generalmente son el resultado de un bajo nivel de estudios, de la discriminación o del hecho de vivir en un lugar en el que hay poco empleo y los salarios son pocos. Cuando vemos a una persona en la fila del desempleo, debemos recordar: «Le podría pasar a cualquiera».
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