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Los factores de producción pueden clasificarse
en tres grandes clases: tierra, trabajo y capital.
• La tierra —o, en términos más generales, los
recursos naturales—.
Representa los dones de la naturaleza a nuestros
procesos productivos. Consiste en la tierra que se
utiliza con fines agrícolas o para viviendas, fábricas y
carreteras; los recursos energéticos necesarios para
poner en marcha los automóviles y calentar las casas;
los recursos no energéticos como el cobre, el mineral de
hierro y la arena.
En el congestionado mundo actual, debemos ampliar el
concepto de recursos naturales e incluir los recursos
del medio ambiente, como el aire puro y el agua potable.
• El trabajo
Es el tiempo que dedican los hombres a la producción:
a la fabricación de automóviles; al cultivo de la
tierra; a la enseñanza; o a la elaboración de pizzas.
El trabajo realiza miles de actividades y
tareas de todos los niveles de calificaciones. Es al
mismo tiempo el factor más conocido y más importante
para las economías industriales avanzadas.
• Los recursos de capital
Constituyen los bienes duraderos que produce una
economía para producir otros bienes. Entre los bienes de
capital cabe citar las máquinas, las carreteras, las
computadoras, los martillos, los camiones, las
acerarías, los automóviles, las lavadoras y los
edificios.
Como veremos más adelante, la acumulación de bienes
de capital especializados es esencial para la tarea del
desarrollo económico.
Reformando los tres
problemas económicos en función de los factores
y de los productos, una sociedad debe decidir: 1) qué
productos va a producir y en qué cantidad; 2) cómo va a
producirlos, es decir, con qué técnicas debe combinar
los factores para obtener los productos deseados; y 3)
para quién debe producirlos y entre quiénes debe
distribuirlos. |