Aplicaciones de la elasticidad precio de la demanda
El 18 de Junio de 2010 por Kervin Vergara en Elasticidad de la economíaLa primera crisis de los precios del petróleo
Posiblemente el ejemplo más dramático de la relación entre la elasticidad de la demanda y el gasto total es la crisis de los precios del petróleo de 1973-1974. Al restringir colectivamente la oferta de petróleo, la OPEP provocó que el precio de equilibrio del petróleo se cuadruplicara en 1973-1974.
Los incrementos en el precio aumentan el gasto de los consumidores y los ingresos de los vendedores cuando la demanda es inelástica, y la demanda de petróleo era muy inelástica. Algunas estimaciones de la elasticidad de la demanda de petróleo a mediados de la década de los setenta la situaban alrededor de —0,1.
Los usuarios de petróleo no tenían la posibilidad de sustituir petróleo por otros productos para muchos de sus usos: gasolina para coches y aviones, combustible para calefacción y para plantas generadoras de electricidad, material para procesos petroquímicos. Una pequeña restricción en la cantidad ofrecida produjo un gran aumento en el precio de equilibrio y grandes aumentos de los ingresos de los países miembros de la OPEP.
Amplíe más la información entrando en el artículo: La crisis del precio del petróleo.
El café
En Brasil se produce mucho café -de hecho tiene una gran parte del mercado mundial de café-. En 1994 algunas personas empezaron a darse cuenta de que las heladas que sufría el país provocarían serios problemas con la cosecha de 1995.
La revista The Economist (30 de julio de 1994, www.economist.co.uk) reportó algunas estimaciones de que la cosecha no alcanzaría los 26,5 millones de sacos que normalmente se producían, sino alrededor de 15,7 millones. Obviamente, el café iba a ser escaso en 1995. Anticipándose a los acontecimientos, algunos especuladores compraron café en 1994, empujando al alza su precio aun antes de que disminuyera la oferta.
Se muestra los efectos sobre las exportaciones de café de Brasil durante 1993-1995. La primera fila muestra que, aun corrigiendo los precios por la inflación, los precios se duplicaron en dólares americanos. La segunda fila muestra un índice del volumen de las exportaciones de café de Brasil, y la última fila muestra los ingresos por exportaciones.
El ingreso real, por supuesto, se incrementó de forma importante en 1994: los precios habían aumentado antes de que la producción disminuyera. La comparación interesante es entre 1993 y 1995. Los ingresos que obtuvo Brasil de las exportaciones de café aumentaron aun a pesar de una mala cosecha.
La demanda de café es inelástica, si bien un razona miento elemental podría sugerir que existen una buena cantidad de sustitutos —infusiones, bebidas refrescantes, cerveza, entre otros—. Este ejemplo enfatiza la importancia de las preferencias de los consumidores. Si los compradores no están dispuestos a abandonar el café, no tiene sentido hacer notar que una mezcla de coca-cola y té contiene tanta cafeína como una taza de café.
Agricultores y malas cosechas
El ejemplo del café ilustra un resultado general. Cuando la demanda es inelástica, los agricultores pueden obtener mayores ingresos de una mala cosecha que de una buena. Cuando la curva de oferta se desplaza a la izquierda, se requiere un gran aumento en el precio para eliminas el exceso de demanda, si la demanda es inelástica. Los aumentos en el precio aumentan el gasto de los consumidores y los ingresos de los productores cuando la demanda es inelástica. No resulta sorprendente que la elasticidad de la demanda sea baja para muchos artículos, como el café, la leche. Se trata de productos que forman parte de la dieta diaria de la mayoría de los hogares, y los hábitos alimenticios cambian muy lentamente.
Si las malas cosechas aumentan los ingresos de los agricultores y las buenas cosechas conducen a un colapso en los precios de los productos agrícolas y, por tanto, en sus ingresos, podría usted preguntarse por qué los agricultores no forman una organización como la OPEP para restringir la oferta y aumentar sus ingresos dada la demanda inelástica hacia sus productos. Si es así, usted empieza a pensar como un economista. Si fuese sencillo organizar ese tipo de acuerdos entre agricultores, ocurriría más frecuentemente. Más adelante se explicarán las dificultades que surgen al intentar mantener acuerdos cooperativos para restringir la oferta.
Cuando la demanda es inelástica, los vendedores en conjunto mejorarán su situación si la oferta puede reducirse. Sin embargo, si un agricultor sufre un incendio que le destruye su cosecha mientras que las demás cosechas no se ven afectadas, el agricultor en cuestión estará definitivamente en una situación peor (a menos que tuviera un seguro a todo riesgo). La reducción de la producción de un solo agricultor, contrariamente a lo que ocurriría con una reducción de la producción de todos los agricultores.
Simultáneamente, tendrá un impacto muy pequeño en la cantidad total vendida El precio de mercado no se verá afectado y el agricultor simplemente vendería una menor cantidad al precio de equilibrio. Este ejemplo ilustra una importante lección en economía.
La falacia de la composición quiere decir que lo que es cierto para un individuo no lo es necesariamente para la sociedad, y lo que se cumple para el conjunto de la sociedad no tiene por qué cumplirse necesariamente para un individuo.
El productor individual se enfrenta a una demanda que es muy elástica —los consumidores pueden fácilmente sustituir los productos de un agricultor por los de otro— incluso si la demanda por los productos agrícolas es en términos generales altamente inelástica.
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