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La primera crisis de los precios del petróleo
Posiblemente el ejemplo más dramático de la relación
entre la elasticidad de la demanda y el gasto total es
la crisis de los precios del petróleo de 1973-1974. Al
restringir colectivamente la oferta de petróleo, la
OPEP provocó que el precio de equilibrio del
petróleo se cuadruplicara en 1973-1974.
Los incrementos en el precio aumentan el gasto de los
consumidores y los ingresos de los vendedores cuando la
demanda es inelástica, y la demanda de petróleo era muy
inelástica. Algunas estimaciones de la elasticidad de la
demanda de petróleo a mediados de la década de los
setenta la situaban alrededor de —0,1.
Los usuarios de petróleo no tenían la posibilidad de
sustituir petróleo por otros productos para muchos de
sus usos: gasolina para coches y aviones, combustible
para calefacción y para plantas generadoras de
electricidad, material para procesos petroquímicos. Una
pequeña restricción en la cantidad ofrecida produjo un
gran aumento en el precio de equilibrio y grandes
aumentos de los ingresos de los países miembros de la
OPEP.
Amplíe más la información entrando en el artículo:
La crisis del precio del petróleo.
El café
En Brasil se produce mucho café -de hecho tiene una gran
parte del mercado mundial de café-. En 1994 algunas
personas empezaron a darse cuenta de que las heladas que
sufría el país provocarían serios problemas con la
cosecha de 1995.
La revista The Economisr (30 de julio de 1994,
www.economist.co.uk) reportó algunas estimaciones de que
la cosecha no alcanzaría los 26,5 millones de sacos que
normalmente se producían, sino alrededor de 15,7
millones. Obviamente, el café iba a ser escaso en 1995.
Anticipándose a los acontecimientos, algunos
especuladores compraron café en 1994, empujando al alza
su precio aun antes de que disminuyera la oferta.
Se muestra los efectos sobre las exportaciones de
café de Brasil durante 1993-1995. La primera fila
muestra que, aun corrigiendo los precios por la
inflación, los precios se duplicaron en dólares
americanos. La segunda fila muestra un índice del
volumen de las exportaciones de café de Brasil, y la
última fila muestra los ingresos por exportaciones.
El ingreso real, por supuesto, se incrementó
de forma importante en 1994: los precios habían
aumentado antes de que la producción disminuyera. La
comparación interesante es entre 1993 y 1995. Los
ingresos que obtuvo Brasil de las exportaciones de café
aumentaron aun a pesar de una mala cosecha.
La demanda de café es inelástica, si bien un
razona miento elemental podría sugerir que existen una
buena cantidad de sustitutos —infusiones, bebidas
refrescantes, cerveza, entre otros—. Este ejemplo
enfatiza la impor tancia de las preferencias de los
consumidores. Si los compradores no están dispuestos a
abandonar el café, no tiene sentido hacer notar que una
mezcla de coca-cola y té contiene tanta cafeína como una
taza de café.
Agricultores y malas cosechas
El ejemplo del café ilustra un resultado general.
Cuando la demanda es inelástica, los agricultores pueden
obtener mayores ingresos de una mala cosecha que de una
buena. Cuando la curva de oferta se desplaza a la
izquierda, se requiere un gran aumento en el precio para
eliminas el exceso de demanda, si la demanda es
inelástica. Los aumentos en el precio aumentan el gasto
de los consumidores y los ingresos de los productores
cuando la demanda es inelástica. No resulta sorprendente
que la elasticidad de la demanda sea baja para muchos
artículos, como el café, la leche. Se trata de productos
que forman parte de la dieta diaria de la mayoría de los
hogares, y los hábitos alimenticios cambian muy
lentamente.
Si las malas cosechas aumentan los ingresos de los
agricultores y las buenas cosechas conducen a un colapso
en los precios de los productos agrícolas y, por tanto,
en sus ingresos, podría usted preguntarse por qué los
agricultores no forman una organización como la OPEP
para restringir la oferta y aumentar sus ingresos dada
la demanda inelástica hacia sus productos. Si es así,
usted empieza a pensar como un economista. Si fuese
sencillo organizar ese tipo de acuerdos entre
agricultores, ocurriría más frecuentemente. Más adelante
se explicarán las dificultades que surgen al intentar
mantener acuerdos cooperativos para restringir la
oferta.
Cuando la demanda es inelástica, los vendedores en
conjunto mejorarán su situación si la oferta puede
reducirse. Sin embargo, si un agricultor sufre un
incendio que le destruye su cosecha mientras que las
demás cosechas no se ven afectadas, el agricultor en
cuestión estará definitivamente en una situación peor (a
menos que tuviera un seguro a todo riesgo). La reducción
de la producción de un solo agricultor, contrariamente a
lo que ocurriría con una reducción de la producción de
todos los agricultores.
Simultáneamente, tendrá un impacto muy pequeño en la
cantidad total vendida El precio de mercado no se verá
afectado y el agricultor simplemente vendería una menor
cantidad al precio de equilibrio. Este ejemplo ilustra
una importante lección en economía.
La falacia de la composición quiere decir que
lo que es cierto para un individuo no lo es
necesariamente para la sociedad, y lo que se cumple para
el conjunto de la sociedad no tiene por qué cumplirse
necesariamente para un individuo.
El productor individual se enfrenta a una demanda
que es muy elástica —los consumidores pueden
fácilmente sustituir los productos de un agricultor por
los de otro— incluso si la demanda por los productos
agrícolas es en términos generales altamente inelástica. |