|
Elevados costos de entrada.
o sólo hay barreras a la entrada impuestas por ley,
sino también barreras económicas. En algunas industrias,
el precio de entrar puede ser simplemente muy alto.
Consideremos, por ejemplo, el caso del sector de la
aviación comercial.
El elevado costo de diseñar y probar nuevos aviones
disuade a los que se plantean la posibilidad de entrar
en el mercado. Es probable que sólo dos compañías —Boeing
y Airbus— puedan pagar los 10.000 o 15.000 millones de
dólares que cuesta desarrollar la siguiente generación
de aviones.
Las empresas también realizan inversiones
intangibles, que pueden ser muy caras de realizar para
cualquiera que esté considerando la posibilidad de
entrar.
Examinemos el caso del sector de programas
informáticos. Una vez que una hoja de cálculo (como el
Excel) o un programa procesador de textos (como el
Microsoft Word) ha logrado un alto grado de aceptación,
los competidores potenciales tienen dificultades para
hacer incursiones en el mercado. Los usuarios son
reacios a cambiar de programa una vez que lo han
aprendido. Por consiguiente, para conseguir que prueben
uno nuevo, cualquier empresa que desee entrar habrá de
realizar una gran campaña publicitaria, lo cual es caro
y puede impedir la producción de un artículo rentable.
La publicidad y la diferenciación del producto
A veces las empresas pueden crear barreras a la
entrada de posibles rivales utilizando la publicidad y
la diferenciación del producto. La publicidad puede
llamar la atención sobre un producto y crear lealtad a
marcas conocidas. Por ejemplo, Pepsi y Coca-Cola gastan
ambas cientos de millones de dólares al año en anunciar
su marca, lo que hace que resulte muy caro para
cualquier posible rival entrar en el mercado de bebidas
de cola.
La diferenciación del producto también puede levantar
una barrera a la entrada y aumentar el poder de mercado
de los productores. En muchas industrias —como las de
cereales para el desayuno, los automóviles, los
electrodomésticos y el tabaco— es frecuente que un
pequeño número de fabricantes produzca una inmensa
variedad de marcas, modelos y productos. La variedad
atrae, en parte, a la mayor gama posible de
consumidores.
Pero el enorme número de productos diferenciados
también sirve para disuadir a los posibles competidores.
Las demandas de cada uno de estos productos
diferenciados son tan pequeñas que no pueden sustentar a
un gran número de empresas que produzcan en el mínimo de
sus curvas de costo en forma de U. Como consecuencia, la
curva DD de la competencia perfecta de la Figura 9-2(a)
se contrae tanto hacia la izquierda que se parece a las
curvas de demanda del monopolio y del oligopolio
representadas en la 9-2(b) y (c). Por tanto, la
diferenciación aumenta, al igual que los aranceles, la
concentración y la competencia imperfecta. |