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Muchos economistas se especializan en
ramas particulares de la economía. La economía del
trabajo trata los problemas de los mercados laborales.
La economía urbana trata los problemas de las
ciudades: uso del suelo, transporte, congestión,
vivienda. Sin embargo, no hace falta clasificar las
ramas de la economía de acuerdo con el área de
aplicación en las que se busca la respuesta a las tres
preguntas planteadas sobre el qué, el cómo y el para
quién. Las ramas de la economía se pueden clasificar
en función del enfoque que se utiliza. Una división
amplia que sólo distingue entre microeconomía y
macroeconomía divide el elevado número de subdisciplinas
mencionadas anteriormente.
El análisis microeconómico ofrece un
tratamiento detallado de las decisiones individuales
acerca de mercancías paniculares.
Por ejemplo, es posible plantearse por qué algunas
familias prefieren los coches a las bicicletas y cómo
los productores deciden si les conviene producir coches
o bicicletas. Una vez que se han obtenido ciertas
explicaciones, se puede agregar el comportamiento de
todas las familias y de todos los productores para
discutir las ventas totales y la producción total de
coches. En el contexto de una economía de mercado, se
haría una referencia al mercado de coches. Comparando
este mercado con el de bicicletas, se podría entonces
explicar el precio relativo de los coches y las
bicicletas, y la producción relativa de estos dos
bienes. La sofisticada rama del análisis microeconómico
conocida como Teoría del Equilibrio General
extiende este enfoque a su conclusión lógica. Estudia
simultáneamente cada mercado para cada mercancía. Desde
este enfoque se espera que sea posible entender la trama
completa de relaciones de consumo, producción e
intercambio en toda la economía en un momento
determinado.
Si piensa que esto suena muy complicado, tiene razón,
lo es. Por muchos motivos, el análisis se vuelve tan
complicado que a veces se pierde la pista de los
fenómenos inicialmente bajo estudio. La interesante
tarea de la economía, una tarea que retiene
ciertos elementos artísticos, es la de diseñar
ingeniosas simplificaciones que permitan facilitar el
análisis sin distorsionar excesivamente la realidad. Es
aquí donde los microeconomistas y los macroeconomistas
avanzan por caminos diferentes. Los microeconomistas
tienden a ofrecer un tratamiento detallado de un aspecto
del comportamiento económico, peroignoran las
interacciones con el resto de la economía con el
objetivo de preservar la simplicidad del análisis.
El análisis microeconómico de los salarios de
los mineros pondría el énfasis en las características de
los mineros y en la capacidad de pago de los
empresarios. En gran medida se ignoraría la cadena de
efectos indirectos que podría desencadenar un aumento
del salario de los mineros. Por ejemplo, los
trabajadores de la industria del automóvil podrían
utilizar el precedente de los mineros para demandar
salarios más elevados y poder permitirse vivir en casas
más grandes, utilizando mayores cantidades de carbón en
sus sistemas de calefacción. Cuando el análisis
microeconómico ignora los efectos indirectos inducidos
en otros mercados, se le llama análisis de equilibrio
parcial.
En algunos casos, los efectos indirectos podrían
resultar poco significativos, por lo que tendría sentido
que los economistas dedicasen sus eáfuerzos a realizar
análisis detallados de industrias o actividades
particulares. En otras circunstancias, los efectos
indirectos podrían ser demasiado importantes para no ser
considerados y simplificaciones adicionales deberán
utilizarse.
La macroeconomía pone el énfasis en las
interacciones que surgen en la economía en su conjunto.
Simpl fica de- libe radanzente el andlisis individual
deforma que pueda retener un análisis manejable de ias
completas interacciones de la economía.
Por ejemplo, los macroeconomistas no se
preocupan generalmente por cuestiones de preferencias
individuales sobre coches, bicicletas, televisiones o
calculadoras. Prefieren pensar en esos bienes como si
fuese una cesta a la que llaman «bienes de consumo», ya
que están más interesados en estudiar las interacciones
entre las compras de bienes de consumo que realizan las
familias y las compras de maquinaria y equipo que
realizan las empresas.
Dado que los conceptos macroeconómicos se
refieren a la economía en su conjunto, reciben mayor
cobertura en la televisión y en los periódicos que los
conceptos microeconómicos, que sólo son relevantes para
determinados colectivos de la sociedad. Para darse una
idea de los temas de interés de la macroeconomía,
introducimos tres conceptos con los que seguramente se
habrá encontrado en los medios de comunicación.
El producto interior bruto (PIB) es el
valor de todos los bienes y servicios producidos en la
economía en un período detenninado de tiempo,
generalmente un año.
No hay motivo para suponer que los precios de
diferentes bienes deban moverse siempre en la misma
dirección; el nivel general de precios nos dice lo que
está pasando en promedio con los precios. Cuando el
nivel de precios aumenta, decimos que la economía está
experimentando inflación. |