La economía centralmente planificada

El 16 de Junio de 2010 por Kervin Vergara en Ciencias económicas

Para poner de manifiesto la importancia de los mercados y de los precios, ahora se analiza como podrían asignar- se los recursos si los mercados no existieran.

Un ejemplo es el de las economías planificadas. En una economía centralmente planificada, una dependencia de planificación del Estado decide qué producir cómo se va a producir y para quién se va a producir.

Una vez determinadas estas cuestiones, se dan instrucciones detalladas a los hogares, las empresas y los trabajadores.

Dicha planificación es una tarea sumamente complicada, y no ha existido ninguna economía planificada donde toda la distribución de los recursos se lleve a cabo de esta forma. Sin embargo, en muchos países, por ejemplo China, Cuba y aquellos que formaban parte del antiguo bloque soviético, la planificación y dirección centralizada han tenido un peso muy importante.

El estado era propietario de empresas y de la tierra, y tomaba las decisiones más importantes acerca de lo que la población debía consumir, cómo debían producirse los bienes y cuántas personas debían trabajar.

Para apreciar la inmensidad de esta tarea, imagine que se le pide que planifique las actividades de la ciudad donde vive. Piense en las decisiones de asignación de comida, vestido y vivienda que tendría que tomar.

¿Cómo decidiría qué debe tener cada habitante y el proceso por el cual se producirían los bienes y servicios? Evidentemente todas estas decisiones se toman en su ciudad cada día, pero fundamentalmente por medio del mecanismo de asignación basado en el mercado y los precios.

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